El proyecto contribuye a la visibilización y concientización social sobre las implicaciones y factores de silencio que envuelven a las mujeres que viven experiencias de violencia sexual. Datos del INEGI (2020) estiman que, del total de delitos registrados contra la mujer en 2018, el 42.3% fueron delitos de abuso sexual y el 37.8% delitos de violación. Respecto al silencio de las víctimas, Gasman et al. (2006) afirman que estudios en México y Brasil, calculan que aproximadamente sólo 1 de cada 10 agresiones sexuales es denunciada.
Estas cifras nos hablan de una problemática importante que requiere de atención urgente. Con miras a contribuir a la solución de este problema, realizamos precisiones teóricas y conceptuales del tema y entrevistamos a 12 mujeres, quienes narraron sus opiniones y experiencias sobre violencia sexual.
La información recabada fue analizada y se lograron destacar diversos factores sistémicos que llevan al silencio de las víctimas. A través del conocimiento de estos factores, la sociedad puede advertir el impacto que esta violencia tiene sobre la vida de una persona y la importancia de generar respuestas más empáticas, responsables e informadas. De manera particular, los profesionales de la psicología pueden reconocer e identificar las formas de violencia sexual que experimentan las mujeres y, en una etapa posterior, recibir una capacitación específica que les permita intervenir de manera temprana, acompañar a las víctimas y prevenir estas situaciones.
Este trabajo está orientado a reflejar la importancia del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: Igualdad de Género, así como la Problemática Prioritaria: Seguridad Humana, Violencias estructurales y desigualdades, ya que al fomentar la concientización social sobre los factores sistémicos que llevan al silencio, contribuye a erradicar la violencia estructural que existe en México en contra de las mujeres.
